Seleccionar página

Hay mucho mitos, ideología , habladurías o estudios en los que dicen que lo mejor que puede hacer una madre por su hijo es darle la teta el mayor tiempo posible…

¡Tal vez lleven razón o tal vez no!

Dicen que lo mas sano para tu bebé es dar el pecho, que crea un vínculo afectivo muy grande y que el niño criado con tetafoto de bebe y mama siempre será más sano, que el que se cría con bibi… Perdona, pero estamos en el siglo XXI, y aún hay personas que cuando dices- no le doy el pecho a mi hijo- te miran con cara rara, como si fueras la peor madre del mundo mundial. Entiendo que es bueno para el bebé y también para la economía de la casa, pero de ahí a ser una mala madre si decides no darlo hay un gran paso de gigante.

Cuando me quedé embarazada de mi primer hijo siempre pensé en darle el pecho, me habían descrito ese sentimiento ”tan bonito”, que había noches que soñaba estando yo sentada en mi sillón con mi bebé en brazos, mamando de mi pecho y de mis ojos saliendo corazones y embozando una gran sonrisa de felicidad. Cuando me preguntaban -¿vas a dar el pecho? -siempre respondía, -¿lo dudas?-. Me habían metido tantas maravillas en la cabeza de amamantar a mi hijo que veía ilógico que una madre decidiera no darle el pecho a su recién nacido ”con lo maravilloso que era”.

En las clases de preparación al parto recuerdo a una matrona que nos decía que la única vía posible de alimentación al bebé era dar el pecho, ”excepto” que la madre no tuviera nada de leche y no tuviera otro remedio. Te hacía sentir mal el simple hecho de pensar no darle el pecho… Nos decían; -que no os vayan a engañar que todas absolutamente todas la mujeres pueden dar el pecho a sus bebes-, en cada una de las clases lo repetían 3 o 4 veces… Así que allí estaba yo ansiosa de darle el pecho a mi bebé al menos los 6 meses que recomienda la OMS.

El momento de amamantar a mi bebé recién nacido.

Y llego el momento de la verdad, ese día que llego mi bebe y nada mas nacer me lo pusieron en el pecho y con gran ansiedad el pobre buscaba mi teta para amamantarse, bueno entre la anestesia y las horas de parto y que el pobre no sabia succionar la verdad, que no me entere de nada. Durante los dos siguientes días estuve enseñando a mi bebe a que aprendiera a coger el pecho como me habían enseñado, mas o menos, media hora en cada pecho, y entre llanto y llanto por que no comía y la desesperación mía de verlo así, imaginar que el sueño ese del que hable, yo en el sillón y todo de maravilla paso a ser un infierno, lleno de llantos, sueños y desesperación.

fotos de amamantar bebes

Y de repente ‘TILIN’ toco la campana y el niño pego el primer chupetón, ¿pero no se suponía que esto era maravilloso? Dios que dolor… recuerdo que como buena mamá aguante esos 30 minutos en cada pecho que el niño succionaba y succionaba, madre mía que sensación mas… ¿maravillosa? No, esa no era la palabra, la palabra era DOLOR, si DOLOR y mucho, creí que con el tiempo me acostumbraría y comprobé que no, que llevaba mas de dos semanas y prometo que lo que se suponía que era el momento mas maravilloso de mi hijo, ‘‘el comer’’, para mi era un infierno del cual todo mi día estaba adentrada en él. Prometo que había veces que deseaba que se le pasara la toma mientras dormía para no pasar por ese momento de locos… en el fondo me hacia sentir tan mal, me hacia sentir mala madre por que sinceramente NO quería dar el pecho a mi hijo y eso por lo que la gente me decía es de no tener consideración. -¡Tener un hijo es un sacrificio¡, ¡ahora sabes lo que es ser madre¡, ¿desde que nacen estas sufriendo eh?- Esas cositas me decian…

Pues no, mis queridas protectoras de la alimentación materna, de las súper mamas por que le dieron el pecho a sus hijos hasta que tenían 2 años, yo no le di el pecho más a ninguno de mis hijos al primero 2 semanas y no aguante mas. Llamarme mala madre que lo aceptaré, pero me negaba a sufrir en el momento mas maravilloso de mi hijo, me negué a no disfrutar de su sonrisita mientras su estomago se llenaba, me negué a llorar mientra tenia a mi bebe en mi pecho, me negué a la lactancia materna. Y no me siento mala madre al contrario me siento la mejor de la madres, con mi caja de polvos de leche, mis biberones chulos, y con cada una de nuestras sonrisa juntos…

La lactancia materna no es una obligación es una opción, es algo tan personal que solo una madre sabe cual es la decisión correcta para su hijo. No hagas caso a las malas leguas, arpías, que intentan hacerte sentir mal por tomar la decisión de no amamantar a tu hijo, que las hay y por desgracia cada vez mas. Piensa que tú solo tú eres la única que puede decidir como disfrutar de la alimentación de tu hijo.

No seré yo la que diga que no le des el pecho a tu hijo, si puedes y disfrutas, hazlo por que si no hay dolor tiene que ser maravilloso. Pero nunca, lee, nunca te sientas mala madre por no hacerlo. Por que hagas lo que hagas serás la mejor MAMA DEL MUNDO si tu quieres.

Comparte en redesShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on Pinterest
Copyright © 2013