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Las madres tenemos un botón invisible que pone OFF, que hay veces que necesitamos dar para desconectar y olvidarnos del mundo que nos rodea aunque sea por unos momentos. En mi caso necesito algunas veces pulsarlo para así poder escaparme un poco de la estresante realidad, necesito disfrutar de mi soledad, necesito reír sin un por qué, necesito dejar el móvil a un lado y sentir que nada me preocupe, necesito dejar de lado “ser madre”.

Seguro que muchas de vosotras estaréis diciendo que loca, valla madre, os echareis las manos a la cabeza…. No os madre descansandopreocupéis ya me lo han dicho otra veces, – ¿que pasa que tus hijos te molestan?, -¡!yo voy con ellos a todas partes, sin ellos no estaría tranquila¡¡-. La verdad que me parece estupendo la forma de pensar de esas personas, a mí, mis tres hijos no me estorban pero no quita que necesite ese momento de soledad para reencontrarme conmigo misma el cual creo que es bueno para todo ser humano. Llevo siendo madre 15 largos años y al principio costaba esa desconexión, tal vez era yo mas dependiente de ellos pero con el tiempo me di cuenta que me reseteaba como mujer por lo tanto le aportaba más felicidad a mis hijos.

La factura emocional

 

Tal vez no sea la mejor madre y estoy segura que tampoco la peor, pero hay días que me siento tan sobrepasada, tan al limite, que sin darme cuenta me ahogo en problemas que a simple vista ni están, o son súper fáciles de resolver. Eso desencadena en enfrentamientos con cualquier persona que pase por mi lado, el que mas pasa por mi lado ¡!tachan!! MI MARIDO. Es decir la factura es emocional y la paga él, sin en realidad buscarlo ni merecerlo.

Al principio cuando me dí cuenta de mi “botoncito” y le daba sentía sentimientos de culpabilidad, joder que mal me sentía y eso que estaban con su papá, pero bueno con el tiempo me acostumbre y la verdad ahora me siento estupenda en ese momento.

Con el tiempo he aprendido que la maternidad es un punto de inflexión para la mujer, aquí aprendemos mucho de nosotras mismas, donde nos entregamos enteramente a otro ser, nuestro hijo. Pero también con el paso de los años me ha enseñado que no nos podemos descuidar como mujeres bellas, que es lo que somos. Por nuestra biología y cultura nos entregamos 100% a la crianza de nuestros hijos y tendemos a descuidarnos mucho, dejando de lado nuestras propias necesidades sean del tipo que sea.

Por eso es bueno buscar nuestro espacio, nuestros momentos, en el gimnasio, dando un paseo, en el cuarto con la música a todo trapo, ir con amigas a tomar un vino y echar unas risas, puede sonar egoísta eso de buscar mi momento de desconexión de cerrar lo ojos y sentir mi silencio, eso de hablar con amigas sin estar pendiente de nada mas que de nuestras risas o el irme con mi chico al cine a cenar y pasar una noche loca de amor, pero suene como os suene es tan efectivo… desde que somos padres nuestros momentos de intimidad se resumen a minutos de escasos días de la semana, aun añoro esos días de lluvia tirados los dos en el sofá , nuestros juegos de cosquillas… sin importarnos nada mas que el estar juntos el y yo. Recordemos que aparte de ser madres también somos mujeres y tenemos pareja… no la pierdas.

La conclusión.

 

No te descuide, tus necesidades son muy importantes, valórate y date todo lo que necesites. Eso actuará de forma muy positiva a todas las personas que están a tu alrededor, tus hijos, tu pareja, tu familia, tus amigos. Hay quien dice que eso es ser egoístas, bueno pues adelante seamos egoístas. A veces para cuidar a los demás hace falta que te cuiden a ti, EMPEZEMOS CUIDANDONOS NOSOTRAS TE ATREVES A DARLE A TU BOTON.

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